A veces es una fotografía, unas palabras leídas en cualquier lugar, un
mensaje inesperado, una frase susurrada, hoy es una pintura de Fabio Hurtado la
que ha despertado mi imaginación…
Hoy no me he quitado la ropa al llegar a casa queriendo que fueras tú
quien lo hiciera…
Te he esperado tumbada en el sillón, escuchando música con los ojos
cerrados, pensando en tu manera de quitarme la ropa, despacio, disfrutando el
momento en el que al hacerlo tus manos acarician mi piel.
Cómo un pequeño roce de tus labios en mi cuello eriza mis sentidos y
en tu sonrisa maliciosa al notarlo.
Cómo juegan tu lengua y la mía, en un beso cálido, largo.
Soñando como se desliza tu mano por debajo de mi falda y tu boca
recorre mi cuerpo imperfecto, ese que ahora bajo tu mirada es perfecto.
Cómo la ropa va cayendo, desapareciendo, al desabrochar tu camisa, un
botón tras otro, tú pantalón.
Cómo mi camiseta es un estorbo para tu boca, tus manos, cómo tus dedos
trazan cada curva de mis pechos.
Imaginando como es ese instante en el que me miras y leo el deseo en
tus ojos y despiertas mi primer gemido.
Cómo mis piernas se abren a tus deseos, en como mis manos buscan tu
cuerpo, acariciando cada poro, besando tus lunares, deteniéndome en tu cuello,
bajando por tu pecho hasta llegar a tus caderas.
Recordando cómo mi espalda se arquea, agarrando tu pelo y me dejo
arrastrar por el deseo.
Cómo nuestros cuerpos se sincronizan en cada movimiento, en cada gesto
mientras nos dejamos llevar en palabras susurradas que sólo tú y yo conocemos,
siempre buscando nuestras miradas.
Cómo después un abrazo nos devuelve el ritmo de la respiración.
Sonriendo al pensar cómo más tarde en la cama, con una cerveza, nos
besamos mientras hablamos, reímos, jugamos...
Y al abrir los ojos estás de pie, mirándome y tus ojos reflejan que tenía razón... Hoy no me he quitado la ropa al llegar a casa porque lo vas a hacer tú...